El eje Inter-Oceánico Central posee una forma similar al eje de Capricornio, pero se encuentra ubicado en una latitud levemente superior. Incluye partes de Brasil, Paraguay, Bolivia, Perú y Chile, y cuenta con un área total de aproximadamente 3.3 millones de kilómetros cuadrados, lo cual equivale al 28% del área de estos países y 19% del área total de Sudamérica. Se estima que el eje tiene una población de 86.9 millones de habitantes (el 36% de la población total de los 5 países) e incluye una cantidad importante de centros urbanos, tales como Sao Paulo, Río de Janeiro, Asunción, Santa Cruz de la Sierra, La Paz-El Alto y Tacna. La densidad de población promedio es de aproximadamente 28.6 habitantes por kilómetro cuadrado.
El eje Inter-Oceánico Central actualmente contiene 44 proyectos IIRSA, divididos en 5 grupos de proyectos. Cuando IIRSA fué creada, se estimaba un costo total de $3.300 millones para los proyectos del eje. Los proyectos relacionados al transporte terrestre (carreteras y ferrocarriles) predominan dentro de los grupos de proyectos, donde un poco más de la mitad de la inversión está dedicada al pavimento de carreteras.
Desde un punto de vista convencional, la economía de este eje actualmente sobrepasa las economías de casi cualquier otro eje de IIRSA, ya que aproximadamente contribuye el 46% del PIB de los países que lo constituyen y 26% del PIB de Sudamérica. Los sectores predominantes son la agricultura (la soja, el maíz, la ganadería, la cría de pollos, frutas y nueces), la minería (cobre, hierro, estaño y zinc) y la explotación del gas para generar electricidad, para el consumo doméstico y para la exportación. Los defensores de IIRSA piensan que estos tres sectores tienen un importante potencial de crecimiento, en términos de volúmen, calidad de producción y servicios de mantenimiento. Asimismo, observan que la riqueza biológica de la región puede llegar a servir como base para el desarrollo biotecnológico, farmacéutico, eco turístico, así como servicios medio-ambientales para los mercados globales. Al mismo tiempo, su diversidad socio-cultural puede servir como base para el desarrollo del turismo cultural.