A pesar de la solicitud de Acción Ciudadana Camisea, el Colegio de Ingenieros del Perú y otras instituciones de la sociedad civil, el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, aprobó el miércoles 19 de Diciembre un préstamo de US$ 400 millones para el proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) al Consorcio Perú LNG.
Durante la semana pasada, una delegación peruana viajó a Washington para conversar con ejecutivos del BID, solicitando la suspensión de la decisión sobre el préstamo hasta haber evaluado adecuadamente los posibles daños ambientales y socioculturales del proyecto, haciendo énfasis en corregir los errores de Camisea I antes de iniciar la segunda fase. Dicha delegación la integraron Alberto Barandiaran de Derecho, Ambiente y Recursos Naturales DAR, Walter Kategari, jefe del Consejo Machiguenga del Río Urubamba (Comaru), Carlos Herrera Descalzi, presidente del Colegio de Ingenieros del Perú y ex Ministro de Energía y Minas y la Congresista Gloria Ramos de Unión por el Perú, UPP.
Asimismo, durante los últimos días, el proyecto LGN ha sido cuestionado por diversas entidades de la sociedad civil y medios de comunicación ya que se pone en juego la seguridad energética del Perú. Ha recibido especial atención el reporte elaborado por Glenn Jenkins, economista ligado a Harvard con especialidad en Economía y Desarrollo, quien asegura que de todos los usos que se le puede dar al gas, la exportación sería la menos rentable para el Perú.
Por otra parte, las constantes fallas del ducto de líquidos de Camisea y los posibles riesgos en la Bahía de Paracas –que se verán incrementados con el proyecto de exportación- demandan la puesta en marcha de un Sistema de Monitoreo Independiente y adecuado para Camisea I que debió ser implementado antes de la aprobación del préstamo para Camisea II.
Del mismo modo, se han cuestionado las Audiencias Públicas del Proyecto Camisea, organizadas por el BID. Ya que dichas audiencias no cumplen con su objetivo primordial el cual es “evaluar y corregir los errores durante el proceso del proyecto”, siendo éstas sólo reuniones informativas sin ninguna acción correctiva.
Camisea representa una gran oportunidad para el Perú. Podría significar un cambio importante de nuestra matriz energética y así reducir la importación de recursos de otros países, como el petróleo por ejemplo, cuyo precio sigue incrementándose. Sin embargo, cómo administrar nuestros recursos naturales siempre ha sido nuestra gran falla. La decisión de aprobar un préstamo para la exportación del gas natural por parte del BID y la decisión de exportar por parte del gobierno del Perú demuestran una visión de desarrollo pobre y a corto plazo, centrada en el aspecto económico pero sin hacer un análisis adecuado, ya que hasta los analistas económicos están en contra, ni prever las consecuencias ambientales y sociales.
ACC considera que es necesario que se mejore la implementación de las políticas sociales y ambientales del país que sirven de marco para el desarrollo del proyecto Camisea tanto en su primera y segunda fase. La institucionalidad social y ambiental del país aún se encuentra débil, a pesar del préstamo otorgado por el BID al Estado Peruano en el 2003, justamente para subsanar estas deficiencias. Ante esta situación, Acción Ciudadana Camisea, lamenta la decisión del Banco Interamericano de Desarrollo y espera que esta vez se logren cumplir los compromisos asumidos en su contrato con el Estado Peruano.